Alimentar una boca pequeña en un pez que no para
Un pez de dos pulgadas con un nivel de actividad alto quema la comida rápido, y sin embargo su boca apunta hacia arriba y es más pequeña de lo que su cuerpo sugiere. Ofrece alimentos pequeños, flotantes o de hundimiento lento, que pueda tomar en la superficie, en cantidades modestas y más de una vez cuando tu rutina lo permita, en lugar de una sola comida grande que en su mayor parte se hunde más allá del cardumen hasta el fondo. La variedad ayuda en particular al color y al estado de los machos, y un grupo que crece de forma constante lo mostrará primero en la profundidad corporal y en el color de las aletas, y no en la longitud, que se estabiliza pronto.
Una comida pequeña extra tras la exhibición matinal ayuda a los machos jóvenes a cerrar la brecha con los adultos.
La exhibición de la mañana revela quién ya es adulto
Este arcoíris hace su vida social seria con la primera luz, y ese es el momento en que la diferencia entre juvenil y adulto se vuelve inconfundible. Los machos levantan sus cuerpos profundos de lado frente a frente, el azul centellea y las aletas rojas se despliegan en toda su extensión, y durante unos minutos el cardumen parece una colección de monedas pequeñas e iluminadas colgando en el agua alta. Esa exhibición también es una comprobación de tamaño: un macho que ya alcanzó su profundidad y su color completos mantiene su sitio en esos encuentros, mientras que un pez aún en crecimiento cede y se desplaza hacia el borde.
Compañeros de su ritmo y una tapa sin huecos
A pesar de su tamaño adulto modesto, es un nadador inquieto de los niveles altos que patrulla la mitad superior del acuario desde que se enciende la luz. Un cardumen necesita espacio horizontal para moverse y, algo importante, una cubierta bien ajustada, porque los peces arcoíris saltan con convicción y un grupo asustado encontrará cualquier hueco. Mantenlo en un grupo adecuado para que la exhibición matinal de los machos, con las aletas desplegadas y el color intensificado en la primera luz, se reparta entre varios peces y no se concentre en un solo individuo acosado. Las plantas flotantes suavizan la luz y dan al grupo la cobertura superior que prefiere.
Los adultos son pacíficos y rápidos, lo que los convierte en malos socios para peces lentos y de aletas largas a los que ganarán en cada comida, y en socios arriesgados para cualquier pez lo bastante grande para cazar a un ejemplar de dos pulgadas en la superficie. Se mezcla bien con peces comunitarios de tamaño y ritmo parecidos y con habitantes del fondo que dejan en paz las capas altas. A medida que el cardumen madure, anota en su perfil qué machos colorean con más fuerza y cómo se alimenta el grupo, porque ese registro de comportamiento es lo que más necesita un futuro cuidador y no puede adivinarse solo por el tamaño.
Dos pulgadas de cuerpo profundo, azul y rojo
El adulto, vendido como praecox o arcoíris enano neón, termina en torno a dos o dos pulgadas y media de longitud. Lo que sorprende no es esa cifra, sino la forma: los machos se vuelven llamativamente profundos, con la frente empinada y un perfil comprimido, casi de disco, iluminado en azul plateado y bordeado por aletas rojo anaranjadas. Las hembras resultan algo más pequeñas y delgadas, con tonos amarillos en las aletas en lugar de rojos. Ambos sexos parecen peces por completo distintos de los juveniles esbeltos y descoloridos de los tanques de la tienda, así que juzga la especie por los ejemplares maduros y no por lo que llega a casa dentro de la bolsa.
Si el cardumen se entrega algún día a otra persona, KinsLe Transferrable Profiles permite que su perfil pase a ese nuevo cuidador, con su historial y sus rutinas intactos, para que su ritmo de superficie y su alimentación no tengan que reaprenderse.