Un caballo suelto cerca de una carretera es una emergencia de tránsito antes que un problema de captura, porque puede cubrir terreno con rapidez, quien conduce no espera un animal grande en la vía y una persecución bien intencionada convierte a un caballo que pasta en el borde en otro que galopa por un cruce. El orden útil protege a las personas, localiza sin presionar y captura con calma donde se detenga.
Atraparlo donde por fin se detuvo
Acércate solo cuando esté tranquilo, pastando o quieto, caminando en ángulo hacia su hombro y no de frente a su cabeza ni justo por detrás. Háblale, lleva el cubo de modo que oiga moverse el alimento y deja que dé él los últimos pasos hacia el cubo si quiere hacerlo. Cuando baje la cabeza, apoya el cubo, acaricia su cuello y hombro y pásale la cuerda de guía alrededor del cuello; sube después la cabezada y abróchala sin prisa, porque manipular torpemente una cabeza alta y tensa pierde muchas capturas casi hechas.
Condúcelo por el borde herboso, por el lado contrario al tránsito cuando la disposición lo permita, con una persona ayudante y con chaleco reflectante caminando delante para avisar a los conductores. Llévalo al campo o patio seguro más cercano, aunque no sea el suyo, si su establo queda lejos.
Ya asegurado, revísalo en busca de cortes, daño en las herraduras y cojera, ofrécele agua y deja que se asiente antes de cualquier traslado a casa. Llama a tu veterinario si hay una lesión, señales de cólico tras el estrés o la ingesta excesiva, o si ha comido una cantidad desconocida de hierba rica o plantas de jardín.
Primero avisa y protege el tránsito
Llama de inmediato a la policía e informa de un caballo suelto en la carretera o cerca de ella. Da el nombre de la vía, el punto de referencia o cruce más cercano, el color del caballo y la dirección en la que se le vio por última vez. Ponte chaleco reflectante antes de salir del patio, de día o de noche, porque caminarás por bordes y cruzarás vías donde nadie espera peatones.
Coloca a las personas disponibles en aceras y entradas, nunca dentro de la carretera, para que pidan con señales de brazos claras y lentas que el tránsito baje casi a paso de caminata y avisen a quien llegue por vías laterales. Avisa al mismo tiempo a establos, casas y granjas vecinas, porque un caballo suelto a menudo es visto, fotografiado o retenido con tranquilidad en el campo de alguien, y esos avisos dibujan tu mapa de búsqueda si lo pierdes de vista.
Buscar sin perseguirlo
Prepara lo esencial antes de salir:
- Una cabezada con su cuerda de guía.
- Un cubo con una pequeña cantidad de alimento dentro.
- Un teléfono para recibir avisos y coordinar ayuda.
Busca en la dirección que llevaba, revisando entradas de campos, bordes, senderos y puertas abiertas, y trabaja con los avisos recibidos en vez de vagar sin rumbo. Sin persecución, lo habitual es que reduzca la marcha, paste y permanezca en una zona; si se siente cazado, seguirá moviéndose. No lo persigas a pie, desde un vehículo ni con un perro, ni dejes que el grupo se despliegue empujándolo hacia adelante. Si entra en un campo, un jardín grande o un patio con puerta, cerrar esa puerta tras él importa más que atraparlo al instante, porque un caballo contenido se aborda sin prisa y un intento perfecto demasiado pronto puede devolverlo a la carretera.
Ya seguro: cerrar el círculo y el fallo
Avisa a la policía de que ya está capturado y agradece su ayuda al vecindario y a quienes colaboraron con avisos. Recorre después cercas, puertas y pestillos para encontrar el fallo antes de que otro caballo lo encuentre, ya sea una cerca atravesada por empuje, una puerta apoyada en el pestillo sin cerrar o una baranda rota. Al difundir la búsqueda mediante KinsLe, el mapa hace visible Lost Pet Alert System tras su activación gratuita desde el perfil del caballo, y quien lo divise dispone de un mensaje directo dirigido a ti como receptor.