Haz el heno nuevo más tentador mientras dura el cambio. Esparce una cantidad pequeña de hierbas secas o unas hojas verdes favoritas entre el heno mezclado, para que tu conejo busque entre las hebras nuevas en lugar de rodearlas. Sirve la mezcla en varios sitios —el comedero de heno, la bandeja de excrementos y una caja de cartón rellena de heno— porque los conejos comen más donde descansan y hacen sus necesidades, y renueva la mezcla a diario, ya que el heno viejo y aplastado pierde olor y atractivo.
Por qué importa el motivo del cambio
Un conejo joven que deja un heno rico de crecimiento por un heno adulto de hierba se beneficia de la versión más lenta de este calendario. En cambio, quien cambia de marca dentro del mismo tipo de heno suele aceptar la sustitución en una semana. Si cambias porque el heno anterior era polvoriento, áspero o amarillento, comprueba que el nuevo huela dulce a hierba y tenga color verde, y guárdalo seco y elevado del suelo, para que la calidad que compraste sea la que realmente sirves.
Leer los excrementos cada día
Los excrementos son tu informe diario de progreso. Una producción sana es abundante, redonda y bastante uniforme en tamaño, y se deshace en fibras secas al abrir una pieza. Durante el cambio, revisa la bandeja por la mañana y por la noche: unos excrementos más pequeños, escasos o unidos en cadena indican que el intestino sufre con la mezcla nueva, y toca volver a la proporción anterior durante dos o tres días antes de intentarlo de nuevo. Observa también el apetito directamente, porque un conejo que corre al comedero al rellenarlo lleva bien el proceso, y cualquiera que deje de comer por completo, pase muchas horas sin producir excrementos o se siente encogido rechinando los dientes necesita un veterinario con prontitud, ya que su intestino debe seguir en movimiento para estar seguro.
El método de proporciones cambiantes
Empieza con unas tres partes de heno conocido por una de heno nuevo, mezcladas en el comedero o en la zona de la bandeja en lugar de servidas en montones separados, porque la mayoría de los conejos simplemente come el montón viejo e ignora el nuevo si puede elegir. Mantén esa proporción dos o tres días, pasa luego a mitad y mitad durante unos días, después a tres partes de nuevo por una de viejo y por fin al heno nuevo solo, en un cambio completo que suele durar de siete a catorce días. Un conejo exigente puede necesitar más tiempo en las primeras proporciones, y esa paciencia es un seguro barato, con el heno siempre relleno e ilimitado, porque una transición nunca es el momento de racionar el montón. El heno no es un acompañamiento para un conejo: es el grueso de su dieta, el motor de su tránsito intestinal y la herramienta principal para desgastar unos dientes que nunca dejan de crecer. El seguimiento lo lleva quien toque ese día —tú o un cuidador con nombre de la casa— dentro de Care Teams de KinsLe: la fecha de inicio, cada paso de proporción y la revisión de excrementos quedan cerrados con la hora registrada.