El color de la turbidez es tu primera pista. El blanco lechoso en un acuario nuevo suele ser una proliferación bacteriana mientras el ciclo del nitrógeno se establece. El verde delata una proliferación de algas empujada por demasiada luz o demasiados nutrientes. Y una neblina grisácea en un acuario con recorrido apunta a exceso de comida, sustrato removido o un filtro que pide atención. Casi siempre la solución es mesurada: medir, reducir la comida, cambiar una parte del agua y dar tiempo al sistema, porque renovar el agua entera casi siempre empeora el panorama.
Blanco lechoso: bacterias multiplicándose
Durante el ciclado, las bacterias que flotan libres se multiplican de forma explosiva mientras colonizan el acuario, y el agua se vuelve lechosa. Asusta al mirarlo, pero normalmente es inofensivo y se corrige solo: cuando las bacterias se asientan sobre el material filtrante y las superficies, el agua se aclara en unos días o una semana. Contén las ganas de hacer cambios enormes de agua, que solo reinician la proliferación. Mide amoníaco y nitrito, mantén la comida al mínimo, o en cero si aún no hay peces, y espera. Otro cantar es la proliferación en un acuario establecido, porque puede señalar una muerte bacteriana causada por un filtro parado, un medicamento o una limpieza de filtro demasiado entusiasta: en ese caso mide enseguida y cambia el 25 por ciento del agua si aparece amoníaco.
Agua verde: la fiesta de las algas
El agua verde es una proliferación de algas unicelulares flotantes y revela que luz y nutrientes superaron lo que tus plantas y tu rutina podían absorber. Recorta la luz a 6 horas diarias, o apaga el acuario entre dos y tres días si el caso es severo, reduce la comida y comprueba si le llega sol directo. Mide el nitrato, porque un nitrato crónicamente alto por cambios de agua escasos alimenta estas proliferaciones. Un esterilizador ultravioleta aclara el agua verde con fiabilidad cuando el problema vuelve una y otra vez, pero corrige primero las causas o las algas rebrotarán. El agua verde no daña directamente a los peces, aunque las proliferaciones densas pueden hacer oscilar el oxígeno de noche, así que mantén una buena agitación en la superficie.
Neblina gris y partículas a la vista
Un velo grisáceo o partículas visibles suelen tener una causa mecánica: comida en descomposición, un sustrato revuelto al mover la decoración, una planta que se pudre o un material filtrante tan obstruido que el agua lo rodea en lugar de atravesarlo. Sifona los restos durante un cambio parcial, enjuaga el material del filtro con suavidad en agua del acuario, jamás del grifo, y revisa tu forma de alimentar, porque la mayoría de los acuarios domésticos recibe más comida de la necesaria y el excedente se convierte en la neblina de mañana. Busca también un pez o un caracol muerto escondido tras la decoración: es una causa más frecuente de lo que nadie quiere admitir.
El orden correcto para intervenir
Actúa en secuencia. Primero, mide amoníaco, nitrito, nitrato y pH: cifras antes que conjeturas. Segundo, reduce la comida a una vez al día o suspende un día completo. Tercero, cambia entre el 20 y el 25 por ciento del agua por otra tratada y con la temperatura igualada. Cuarto, inspecciona el filtro y hazle un mantenimiento suave. Quinto, recorta las horas de luz. Sexto, espera 48 horas y vuelve a medir antes de tomar medidas mayores. Si los peces boquean, están apáticos o la turbidez sigue a un derrame químico o a un medicamento, salta la espera y busca ayuda ese mismo día.
Cuando conviene que lo vea una tienda especializada
Una buena tienda de acuarios puede analizar una muestra con kits profesionales y detectar lo que las mediciones caseras pasan por alto. Lleva una muestra reciente en un recipiente limpio y una nota con tus últimos resultados, para que la conversación parta de datos. Pet Services Directory a través de KinsLe te orienta hacia una tienda de peces con experiencia cerca de ti, donde el personal puede analizar una muestra fresca con sus propios kits y comentar contigo lo que significan los valores antes de que cambies cualquier otra cosa.