Un conejo que rechaza la comida es una emergencia en cámara lenta. Sin un flujo casi constante de alimento por el intestino, la motilidad se detiene —estasis gastrointestinal—, el gas y el dolor se acumulan y en 24 a 48 horas la situación puede volverse mortal. Un conejo que no ha comido nada en 12 horas, produce pocas heces o ninguna, se sienta encogido y callado, rechina los dientes, señal de dolor, o muestra una barriga con sensación de hinchazón necesita veterinario hoy. No esperes hasta mañana para ver si mejora por sí solo.
Qué hacer en casa mientras consigues la cita
Mantén heno y agua a su alcance fácil mientras organizas la visita. Ofrece sus verduras u hierbas favoritas, y mojarlas le aporta líquido extra. Conserva a tu conejo abrigado y tranquilo en ese intervalo. No le des comida con jeringa salvo que un veterinario te lo indique, porque un conejo con una obstrucción no debe ser alimentado a la fuerza. Prepara un transportín seguro forrado de heno y reduce la manipulación en el trayecto, ya que un intestino dolorido y con gas convierte cada levantamiento en más estrés que el propio viaje.
Trabajar con el veterinario en un orden estrecho
En un conejo que no come, el orden es estrecho: anota cuándo dejó de comer, cuándo aparecieron sus últimas heces y si ha empezado a rechinar los dientes o a encogerse, y lleva esos datos al veterinario el mismo día en vez de observar durante la noche. Una exploración puede separar púas dentales, dolor, deshidratación y otros desencadenantes que desde fuera se ven idénticos. El momento que tú cuentas —última comida, últimas heces, último comportamiento normal— a menudo orienta dónde mira primero el veterinario.
Las causas habituales que busca la exploración
La estasis suele ser síntoma de otra cosa: enfermedad dental, con las púas en los dientes posteriores como clásico, dolor en cualquier parte del cuerpo o estrés por una mudanza, un susto de depredador o la pérdida de un compañero. También cuentan una dieta pobre en fibra, con demasiado pienso o premios y poco heno. Suman además la deshidratación y una enfermedad de fondo. El veterinario examinará su boca y su abdomen, valorará hidratación y temperatura, y trabajará a la vez sobre la motilidad intestinal y sobre la causa que la frenó.
El umbral de hoy mismo, sin excepciones
Este es uno de los casos más claros de urgencia en el cuidado de conejos: nada de comida en 12 horas, ausencia de heces, rechinar de dientes o un conejo encogido y en silencio significan veterinario hoy. Acude a un veterinario de exóticos si el tuyo está localizable y al servicio de urgencias si no lo está. Todo lo anterior es información general, porque la estasis necesita tratamiento en persona y no espera casera. En un conejo propenso a frenos intestinales, las notas de visitas pasadas, las fechas de vacunas y el historial de peso dan al siguiente veterinario una ventaja inicial en vez de una página en blanco. En KinsLe, el Pet Passport de tu conejo guarda ese historial en un paquete portátil de registros, listo para visitas, estancias en residencia y entregas a otra persona.