El silencio de tu canario durante la muda está previsto en su calendario, no es una avería. Cantar y renovar el plumaje a la vez no cabe en el mismo presupuesto, y su cuerpo elige el plumaje.
Comida, baño y descanso para fabricar plumas
Durante la muda conviene alimentar la fábrica de plumas en lugar de intentar reactivar el canto. Ofrece alimentos ricos en proteína junto a su semilla o su pienso habitual, como comida de huevo o un poco de huevo cocido, además de verduras de hoja verde, para que tenga material de construcción para el crecimiento nuevo. Ponle un recipiente poco profundo para bañarse casi a diario. El baño ablanda las vainas de las plumas nacientes, alivia la picazón del crecimiento nuevo y anima el acicalado, que es como un canario cierra sus plumas nuevas en su sitio. Mantén la jaula en un lugar tranquilo y sin corrientes, con las horas de luz estables en lugar de artificialmente largas. Evita manipularlo y evita los cambios grandes en la jaula hasta que la muda termine, porque en esta etapa el descanso también alimenta.
Así avanza una muda normal
Las plumas salen poco a poco y no de golpe, así que un canario en muda se ve desaliñado por zonas, con plumas sueltas en la jaula cada mañana y plumas nacientes puntiagudas asomando en la cabeza y el cuerpo. También estará más callado en todo sentido: cantará menos, volará menos, descansará más, comerá más y puede mostrarse irritable, porque las plumas nacientes son sensibles y la manipulación resulta incómoda. La mayoría de las mudas completan su recorrido en unas seis a ocho semanas, y entonces el canto suele volver por etapas, primero en fragmentos cortos practicados en voz baja y después con volumen pleno a medida que las hormonas suben otra vez; un macho de primer año puede tardar más en volver a cantar, porque sigue madurando su repertorio al mismo tiempo que su plumaje.
Energía desviada y silencio que sí preocupa
El canto de un canario macho depende de las hormonas de la temporada reproductiva, y es de lo primero que se apaga cuando empieza la muda. Al mismo tiempo, la muda exige mucho: el ave renueva prácticamente todo su plumaje en varias semanas, y las plumas están hechas sobre todo de proteína. La energía y los nutrientes que sostenían horas de canto se redirigen a hacer crecer las plumas nacientes. Pero una muda explica unas semanas de silencio, no lo explica todo. Consulta al veterinario si las plumas caen sin que crezcan otras nuevas, si las zonas sin plumas se extienden, si la muda se prolonga durante meses o si el silencio viene con pérdida de peso, respiración dificultosa o un ave esponjada en el suelo de la jaula, porque esos signos sugieren algo más que una muda. También merece revisión el canario que termina la muda con el plumaje nuevo completo y sigue callado durante la temporada de canto siguiente; para el caso común, la receta entera es paciencia, buena comida, baños diarios y tiempo. El familiar que convive con tu canario y le pone el baño cada mañana anota en Care Teams de KinsLe el día en que empieza la muda, el baño diario y la primera frase de canto que regrese, con la hora registrada al completar cada apunte.