Lo que el veterinario tendrá que ir descartando
Solo un examen puede decir qué está mal, y la lista es amplia. Las infecciones respiratorias y otras son comunes en aves pequeñas y avanzan rápido, y la retención de un huevo es una posibilidad en una hembra, donde un huevo atascado la deja con esfuerzo, débil y limitada al piso. La exposición a vapores es otra vía, porque las vías respiratorias de un canario son muy sensibles a los vapores de utensilios antiadherentes sobrecalentados, a los aerosoles perfumados y al humo, y un ave puede desplomarse tras una exposición que su familia apenas notó; también cuentan los parásitos, los problemas de hígado o riñón, una lesión por caída o susto nocturno y el agotamiento tras poner huevos, por lo que anotar qué cambió en la habitación, la dieta y la rutina en los últimos días le da al veterinario pistas.
Por qué esta postura significa enfermedad
Cada parte del cuadro cuenta parte de la historia. Un canario sano mantiene las plumas lisas, mientras uno con frío o fiebre las esponja para atrapar aire cálido contra la piel porque ya no regula bien su temperatura. Perchar exige fuerza y equilibrio, así que un ave que se acomoda en el piso, especialmente en una esquina, suele estar demasiado débil para agarrarse a una percha. El vaivén de la cola con cada respiración, los ojos cerrados o semicerrados, el silencio de un macho que canta y la semilla intacta profundizan el cuadro, y como los canarios son animales de presa que enmascaran la debilidad por instinto, para cuando uno se ve así suele llevar enfermo un tiempo. Esa ventaja oculta es la razón de que la rapidez importe más que los remedios caseros.
La señal que debe moverte el mismo día
De todas las escenas posibles, un canario esponjado sentado en el piso de la jaula es la que debe moverte más rápido. A diferencia de una muda o de una tarde tranquila, esta postura es una señal reconocida de enfermedad en aves pequeñas. En un canario casi siempre significa que el ave está gravemente mal y necesita un veterinario aviario el mismo día, no un periodo de observar y esperar.
Calor, calma y la llamada, en ese orden
El calor, la tranquilidad y la llamada al veterinario van primero, en ese orden: mueve la jaula, o una caja pequeña de hospital forrada con una tela suave, a una habitación cálida y sin corrientes, manteniendo un lado calentado para que el ave pueda acercarse al calor o alejarse de él. Coloca la semilla y el agua en platos bajos en el piso, a uno o dos pasos del ave, para que comer y beber le cuesten casi nada. Cubre parte de la jaula para bajar la luz y reducir el estrés, manipula al ave lo menos posible y no le ofrezcas medicamentos sobrantes, remedios humanos ni comida o agua forzadas, porque cualquiera puede dañar a un ave tan frágil. Llama entonces a un veterinario aviario, describe la postura y cuánto lleva así, y sigue sus tiempos; si tu veterinario habitual no puede verla pronto, pregúntale quién puede hacerlo.
El traslado y los días que siguen
Transporta a tu canario en su jaula si cabe segura en el carro, o en una caja pequeña, oscura y ventilada, cálida y nivelada, sin percha de la que caerse. Lleva una muestra de los excrementos del piso en papel limpio, porque su color y consistencia llevan información, y tras la visita espera un periodo de convalecencia en casa, con una jaula cálida y tranquila, la comida y el agua bajas y cercanas, y una observación atenta del apetito y los excrementos durante el cuidado indicado por el veterinario. Un ave que regresa a su percha, alisa las plumas y empieza a comer con ganas te está diciendo que va ganando, y para acompañar ese recorrido KinsLe guarda en el Pet Passport de tu canario un paquete portable con su historial y sus registros que viaja con el ave, para que el veterinario lo revise todo en un solo lugar y puedas sumar ahí las notas y fechas de seguimiento.