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Caballos y animales de granja · Alimentación y nutrición

¿Qué deben comer las cabras cada día?

Publicado el 2 de noviembre de 2026

La respuesta corta

La base diaria de una cabra es el forraje, con pasto y ramoneo cuando los tienes y heno de hierba de buena calidad siempre disponible, porque eso debe formar la gran mayoría de lo que come. Añade minerales sueltos formulados para cabras, a libre acceso, y agua limpia constante, y reserva el concentrado en cantidades medidas solo para crías en crecimiento, hembras gestantes o en lactancia y cabras en mala condición. Nunca dependas de minerales para ovejas, porque se formulan con un cobre demasiado bajo para una cabra. En KinsLe, con Care Teams asignas las rondas diarias de heno, minerales y agua a ti o a otro cuidador con nombre, y cada tarea queda completada con la hora registrada.

Dos cabras alcanzan ramoneo frondoso y heno de hierba en un pesebre elevado dentro de un cercado, con un comedero de minerales sueltos bajo un pequeño refugio cerca.

El error diario más caro no está en el comedero de grano, sino en el cajón de los minerales, porque ahí se confunden dos especies que parecen parecidas y no lo son. Una cabra necesita bastante más cobre que una oveja, así que un mineral para ovejas, formulado a propósito con poco cobre, deja a las cabras en déficit con el tiempo. La advertencia contraria también importa en granjas mixtas, porque el mineral de cabra lleva cobre en niveles que pueden envenenar a las ovejas. Por eso cada especie necesita su propio puesto de minerales, sin mezclas de compromiso, y el tuyo debe ser un mineral suelto para cabras, a libre acceso y bajo techo para que la lluvia no lo arruine.

El concentrado es un suplemento con motivos contados

El grano y los concentrados son el condimento, no la comida, y una cabra adulta seca, de compañía o de fibra, en buena condición y con heno decente, normalmente no necesita nada de eso. El exceso de grano es la vía clásica hacia la obesidad, los cálculos urinarios en machos castrados y machos enteros, y la acidosis ruminal. El concentrado medido sí tiene su lugar en crías en crecimiento, en hembras al final de la gestación o en lactancia y en cabras que recuperan condición, introducido poco a poco y repartido a lo largo del día en lugar de volcarlo en una sola toma, y conviene palpar la columna y las costillas con la mano de forma regular, porque un pelaje espeso esconde tanto la delgadez como la grasa.

Forraje y heno: el grueso de cada día

La reputación de comer cualquier cosa, latas incluidas, es casi lo contrario de la verdad, porque las cabras son ramoneadoras selectivas con un rumen que funciona con fibra. Cuando hay pasto, lo usan de forma distinta a ovejas o vacas, ya que ramonean hacia arriba y prefieren hojas, arbustos, hierbas y corteza antes que arrasar la hierba hasta la raíz. Un cercado con setos y vegetación para ramonear les encaja mejor que una pradera pelada. Sea cual sea el pasto, el heno de hierba de buena calidad debe estar disponible cada día, y en cabras estabuladas o en invierno se convierte en el alimento principal, ofrecido sin límite para que el rumen nunca quede vacío. Sirve el heno elevado del suelo en un pesebre para reducir desperdicio y contaminación, y descarta pacas con moho o mucho polvo, porque el heno estropeado pone en riesgo el rumen y la respiración. Y haz cualquier cambio de heno o de pasto de forma gradual, a lo largo de una semana o más.

Minerales sueltos, específicos y siempre disponibles

Revisa el comedero de minerales en la ronda diaria y rellénalo antes de que se vacíe, porque las cabras comen minerales a rachas cuando el comedero está recién repuesto. Compra minerales de cabra para cabras y déjalos siempre a mano bajo cubierta. Ese gesto breve sostiene el aporte de cobre que una cabra necesita y que un producto para ovejas no le da. Sin ese control diario, un cajón vacío puede pasar días inadvertido dentro de una rutina que por lo demás parece completa.

Agua y la ronda que lo sostiene todo

El agua limpia, renovada cada día y sin helarse en invierno, completa la lista, y una hembra en lactancia bebe mucho más de lo que sueles esperar. La ronda diaria es sencilla en apariencia, con el heno revisado y repuesto, los minerales comprobados y el agua fregada y rellenada. Añade una mirada al apetito y a las heces de cada cabra, porque una cabra que deja su forraje te está avisando pronto de que algo pasa. En KinsLe, con Care Teams asignas el heno, los minerales, el agua y esa observación diaria de cada cabra a ti o a otro cuidador con nombre, y cada tarea queda completada con la hora registrada.

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