La primera hora: casi no tocar nada
La mayoría de las peceras supera un corte corto sin ayuda. En la oscuridad tus peces están más quietos, consumen menos oxígeno y producen menos desechos, así que tus mejores movimientos son simples: tapa puesta para atrapar el calor, nada de comida, porque lo no comido en un agua quieta solo contamina, y filtro cerrado. Las bacterias beneficiosas que viven en ese filtro son tu salvavidas y resisten mucho mejor si se quedan tranquilas en la oscuridad que si intentas ayudarlas abriendo y enjuagando.
Si el corte se alarga, calor y oxígeno mandan
Con las horas, la temperatura y el oxígeno pasan a ser el problema. Envolver el tanque en una manta gruesa o un saco de dormir frena bastante la pérdida de calor. La mejor compra preventiva de quien tiene peces es una bomba de aire a pilas con piedra difusora: mantiene el oxígeno en movimiento y hace circular el agua con suavidad. Si no tienes bomba, recoger agua del tanque y verterla de nuevo desde cierta altura, de vez en cuando, añade algo de agitación en superficie. Con frío intenso, un recipiente sellado con agua tibia, nunca caliente, flotando dentro puede ayudar a sostener la temperatura; revísalo seguido y vigila que no tenga fugas.
El regreso de la luz no es el final
No des por hecho que todo quedó bien. Algunos filtros necesitan cebarse, así que confirma que el tuyo funciona de verdad, y analiza el agua en busca de amoníaco durante uno o dos días, porque las bacterias del filtro pudieron resentirse. Observa si tus peces boquean en superficie, llevan las aletas pegadas o se muestran apáticos, y haz un cambio parcial si los valores salen mal. Alimenta poco al principio y vuelve a las cantidades normales de forma gradual en un par de días. Si el corte duró muchas horas, repite esa observación también a la mañana siguiente, cuando el estrés acumulado suele mostrarse con más claridad que en el primer momento de alivio.
Si el corte te pilla fuera de casa
El peor corte es el que ocurre sin nadie cerca que reaccione, y ahí un plan escrito vale oro. En KinsLe, entrega Care Pass al vecino que revisaría tu casa solo durante este corte, para que vea únicamente los pasos de esas horas: tapa cerrada, nada de comida, manta colocada sobre el cristal y la bomba a pilas en marcha, sin necesidad de cuenta ni aplicación para abrirlo.