Los camarones cereza pueden ser una primera elección estupenda, pero el orden importa: primero se termina de preparar el agua y solo después llegan ellos. En un acuario maduro son baratos, activos y fáciles de mantener, mientras que en agua recién llenada las mismas condiciones que un pez resistente apenas nota pueden matarlos de un día para otro.
Primero decide si su ritmo encaja contigo
Si buscas llenar el acuario y poblarlo este mismo fin de semana, los camarones te van a decepcionar. Tampoco son peces que acudan al vidrio a la hora de comer ni animales de exhibición inmediata. Su recompensa es otra: observar un comportamiento diminuto y detallado, con crías que aparecen mes tras mes cuando la colonia está a gusto. Quien disfruta esa paciencia suele encontrar la colonia más interesante con el tiempo, no menos.
El agua debe estar lista antes de que lleguen
Un acuario nuevo necesita que las bacterias del filtro se establezcan mediante un ciclado sin peces, un proceso que suele tomar varias semanas. Antes de meter camarones, el amoníaco y el nitrito deben marcar cero en un kit de prueba líquido. El nitrato debe estar bajo. Las plantas, la madera y un filtro de esponja les dan superficies donde pastar y refugio tras la muda, cuando el caparazón nuevo queda blando y vulnerable durante uno o dos días. Revisa las etiquetas de medicamentos y tratamientos para plantas, porque el cobre es muy tóxico para ellos y nada que lo contenga debe entrar en su agua. Una temperatura estable en la parte baja o media de los veinte grados Celsius y una filtración suave importan más que perseguir cifras exactas que suben y bajan cada día.
Comida escasa, minerales y compañeros seguros
Los camarones se alimentan en gran parte solos, de la biopelícula y las algas, así que el error típico de principiante es sobrealimentarlos hasta pudrir el agua y disparar el amoníaco. Una cantidad diminuta de comida para camarones unas veces por semana, retirada si queda sin comer tras un par de horas, es más que suficiente, y también necesitan calcio y minerales en el agua para mudar bien, de modo que un agua muy blanda puede provocar mudas fallidas aunque todo lo demás parezca correcto. Manténlos solo con peces pequeños y pacíficos o con caracoles, porque incluso peces comunitarios tranquilos se comen a las crías y los más grandes se comen a los adultos. Para juzgar una tienda no pidas vacunas ni notas de comportamiento, una lista copiada de la adopción de perros que aquí no aplica; fíjate en tanques limpios, camarones activos y ningún animal muerto en el agua.
La llegada se hace gota a gota
Flotar la bolsa y soltarlos de golpe es demasiado brusco para un animal tan sensible a la química del agua, y la aclimatación por goteo, añadiendo agua del acuario a la de la bolsa poco a poco durante una hora o más, les da tiempo de ajustarse a las diferencias de dureza y pH. Compra un grupo en lugar de dos o tres, porque en número se muestran más seguros y visibles, y un grupo de unos diez puede iniciar una colonia reproductora si las condiciones lo permiten. Espera unos primeros días tímidos, con más actividad a la hora de comer y cuando baja la luz, y ante un camarón de lado, natación frenética en círculos o muertes repentinas en grupo, mide el agua de inmediato en vez de mirar el misterio. La colonia también está más segura cuando nadie improvisa alrededor del tanque, y el perfil de la colonia queda compartido en KinsLe con tu familia en casa mediante Family Sharing, para que en casa lo consulten directamente antes de actuar.