No: en la escala de la muda, el boston terrier ocupa el extremo ligero, y la explicación está en cómo está hecho su manto. Conocer el tipo de pelo de una raza dice mucho más que cualquier clasificación de muda, porque predice tanto la cantidad de pelo como el tipo de desorden que produce en casa.
Cuándo una muda ligera deja de ser normal
Compara siempre contra el nivel bajo propio de esta raza. Un boston que de pronto deja mucho pelo, desarrolla calvas simétricas, se descama en abundancia o se rasca mientras el manto se afina no está pasando una mala temporada de muda, porque en un perro de pelo corto la irritación de la piel, las alergias y otros problemas de salud se anuncian justo así y merecen una visita al veterinario. Un manto sano debe sentirse liso y verse brillante; si pierde brillo y suelta más pelo, la causa suele estar en la calidad de la dieta o en un problema de salud pasado por alto, no en el cepillado.
Una sola capa significa poco pelo en total
El boston terrier lleva una única capa: un manto corto, liso y fino, pegado al cuerpo, sin una capa interior densa debajo. Las razas de doble manto mudan mucho porque esa capa oculta se renueva en bloque, a menudo con una gran caída en primavera y otra en otoño que llena cepillos durante semanas. Un boston no tiene esa reserva de pelo. Sus pelos se sueltan de uno en uno, de forma constante y en cifras pequeñas durante todo el año, con una subida modesta cuando cambia la duración del día en primavera y otoño. Esa subida se nota en el cepillo durante una o dos semanas, sin convertirse en un acontecimiento doméstico. Además, al ser cortos y finos, los pelos aparecen como hilos sueltos claros u oscuros sobre la ropa, más que como montones en las esquinas, aunque el manto blanco y negro hace visibles ambos colores sobre todo lo que tienes.
La rutina de cinco minutos que lo cubre casi todo
Cepilla a tu boston una vez por semana con un cepillo de cerdas suaves o una manopla de goma para peluquería. En un manto tan corto el trabajo lleva minutos y funciona recogiendo pelos que iban a soltarse de todos modos, de modo que acaban en la basura y no en el sofá. Cepilla fuera de casa o antes de pasar la aspiradora si quieres duplicar el beneficio. Baña a tu perro solo cuando esté realmente sucio —cada uno o dos meses basta para la mayoría— usando champú para perros y enjuagando a fondo, porque la piel de esta raza tiende a resecarse y descamarse con los lavados frecuentes, lo que paradójicamente empeora el aspecto de la muda. En la misma sesión, seca bien el pliegue de la cara después de los baños y de los paseos con lluvia; es un cuidado de la piel que esta raza sí necesita, aunque no tenga que ver con el pelo suelto. En Care Teams de KinsLe, el cepillado semanal de tu boston terrier queda asignado como tarea a tu pareja, con cada sesión terminada y su hora registrada, para que ese trabajo de cinco minutos no pase un mes sin hacerse.