KinsLe

← Volver a Respuestas KinsLe

Read this answer in English

Caballos y animales de granja · Alimentación y nutrición

¿Qué necesitan comer a diario las gallinas de traspatio?

Publicado el 2 de noviembre de 2026

La respuesta corta

Si tus gallinas ya ponen huevos, déjales alimento completo para ponedoras disponible durante todo el día, junto con agua fresca, concha de ostra aparte para el calcio y arenilla que les ayuda a moler el alimento en la molleja. Los premios y restos de cocina divierten, pero deben ocupar solo una parte pequeña para no desplazar los nutrientes que forman huevos fuertes. Con Care Teams de KinsLe puedes asignar cada mañana la revisión del comedero y del agua para que la parvada quede atendida aunque salgas temprano.

Una ponedora sana no necesita un menú complicado, pero sí necesita lo mismo todos los días y sin interrupciones. Piensa en su jornada como en tres apoyos que nunca deben faltar: el alimento balanceado que sostiene la puesta, el agua limpia que le permite comer y digerir, y dos complementos pequeños, el calcio y la arenilla, que deja a su alcance para que ella misma regule cuánto toma.

El alimento que sostiene la puesta

El alimento para ponedoras, por lo general con cerca de 16 por ciento de proteína, está pensado para reponer lo que la gallina entrega en cada huevo. Sírvelo en un comedero limpio y seco, con acceso libre durante el día, en lugar de medir una sola cucharada por la mañana. Las gallinas adultas comen con bastante buen criterio cuando el alimento es completo, y racionarlas en exceso termina afectando el tamaño y la constancia de la puesta.

Importa también quién más comparte ese comedero. Las pollitas que aún no ponen, los gallos y los pollitos en crecimiento necesitan fórmulas distintas, porque el calcio extra de la ración de ponedoras está calculado solo para aves que ya producen huevo. Si tu parvada mezcla edades, una opción frecuente es ofrecer a todos un alimento de crecimiento o para parvada mixta y dejar el calcio por separado, para que solo lo tomen quienes lo necesitan.

Calcio y arenilla, siempre por separado

La concha de ostra, o la piedra caliza en forma de arenilla gruesa, va en un recipiente propio, nunca mezclada con el alimento. Así, cada ponedora toma la cantidad que su cuerpo pide ese día, y las aves que no ponen no reciben un exceso que no les corresponde. Una cáscara fina o blanda suele ser la primera señal de que conviene revisar ese recipiente y la calidad general de la dieta.

La otra arenilla, la insoluble, cumple una función distinta. Son piedritas diminutas que quedan en la molleja y trituran el alimento, porque la gallina no tiene dientes para masticar. Si tus aves salen a pastar, quizá encuentren parte por sí mismas, pero ofrecerla evita quedarte corto en patios de tierra pobre o en temporadas de encierro.

Premios sin desplazar lo importante

Los restos de la cocina y los premios deben quedarse cerca de una o dos cucharadas por gallina al día, alrededor del 10 por ciento de lo que come. Cuando el maíz quebrado, el pan o las sobras ocupan demasiado espacio, bajan la proteína y el calcio del conjunto, y lo primero que resiente el cambio es la producción y la firmeza de la cáscara.

En cantidades pequeñas funcionan bien las hojas verdes, la calabaza picada, las bayas, los guisantes cocidos y un puñado de gusanos de harina en una mañana fría. Descarta en cambio todo lo mohoso, los frijoles secos crudos, la cáscara y el hueso del aguacate, el chocolate y las sobras muy saladas. Una regla sencilla ayuda: si ya no lo comerías tú porque se echó a perder, tampoco se lo des a la parvada.

El agua manda más de lo que parece

Una ponedora bebe aproximadamente el doble de agua que de alimento, y todavía más con calor. Bastan pocas horas sin agua para que la puesta se detenga y el grupo se estrese, así que revisa el bebedero a diario, cámbialo si se ve baboso y colócalo donde no se congele ni se caliente demasiado. Observa además las pistas del conjunto: si bajan los huevos de pronto, revisa primero agua, calor, horas de luz y exceso de premios antes de culpar a la edad.

Repartir estas tareas evita el error clásico de las mañanas ocupadas, cuando cada quien supone que otra persona ya llenó el comedero. Con Care Teams de KinsLe dejas por escrito quién revisa el alimento, la concha de ostra y el agua cada mañana, y cada tarea terminada queda marcada con su hora.

Pregunta a KinsLe

¿No encuentras tu pregunta? Pregúntala aquí. Respondemos las preguntas de los lectores en Respuestas KinsLe — y te avisamos por correo cuando la tuya se publique.